La economía argentina se recupera con más lentitud que el resto de la región

ECONOMÍA.

La economía argentina se recupera con más lentitud que el resto de la región: por qué le cuesta rebotar y qué esperan los analistas

Las fuertes restricciones sanitarias en 2020 y 2021, así como deficiencias propias del esquema productivo dificultan el crecimiento. Con algunas excepciones, la actividad todavía no logra volver a los niveles previos a la pandemia.

En un informe reciente elaborado por el Ministerio de Producción, el Gobierno admitió que la economía argentina se está recuperando más lentamente que otros países de la región, luego del cimbronazo que significó el cierre de la actividad durante 2020 por las restricciones sanitarias.

Con datos al segundo trimestre, el Centro de Estudios para la Producción, dependiente de la cartera conducida por Matías Kulfas, reconoció: “Si se compara con los niveles de 2019, la mayoría de los países del continente se mantuvo por el sendero de reactivación económica (todos crecieron en el comparativo interanual). Las mayores alzas estuvieron en Paraguay, Chile y algunos países caribeños (como Honduras, Guatemala y República Dominicana), con subas mayores a las observadas en el mes previo; le siguen Colombia y Brasil, que lograron revertir la baja del registro anterior, y Estados Unidos que creció, pero a menor ritmo. En tanto, Argentina y Ecuador cayeron, pero se posicionaron entre los países con mejor desempeño respecto a la variación de mayo”.

En la comparación contra junio de 2019, antes de la pandemia, los datos indican que la región consolida la recuperación económica. Paraguay anotó la mayor variación de la región, con 9,1%. También mostraron alzas Chile (4,2%), Colombia (2,1%) y Brasil (1,9%). Sin embargo, Argentina muestra una caída de 2,1% con relación a hace 24 meses.

En tanto, al cotejar los segundos trimestres, la economía argentina muestra una caída de 5% entre este año y el mismo lapso de 2019, con un efecto fuerte de la segunda tanda de restricciones sanitarias. Así, mostró el mayor retroceso entre los países relevados. En relación a los datos del año pasado -cuando las trabas a la circulación eran mucho más estrictas- la economía local mostró un crecimiento de 17,3% en 2021, relacionado a la reapertura de varios sectores.

A nivel mensual, por su parte, la Argentina creció 2,5% en junio en la serie sin estacionalidad y mostró la segunda mejor marca entre los países relevados, detrás del 7,4% registrado por Colombia en el mismo mes. Además, la economía local acortó su brecha a un 2,2% con respecto a los niveles previos a la pandemia.

“En junio, la economía argentina recuperó gran parte de lo perdido en abril y mayo de 2021 al anotar una suba del 2,5% mensual. Luego de un mes atravesado por una ampliación en las medidas sanitarias, la actividad económica se expandió en junio producto en gran medida de una recuperación en la industria y el comercio. De esta forma, la brecha en base a los niveles previos a la pandemia se acortó a un 2,2%”, explicó el reporte del Ministerio de Producción en relación al ajuste de las restricciones durante mayo de este año.

Qué esperar

El ministro de Economía Martín Guzmán corrigió al alza sus expectativas previas y afirmó que la economía crecerá 8% en 2021. Los privados se inclinan por una mejora de 7%, pero afirman que se trata de un rebote que llega no solo después de la pandemia sino tras varios años de retracción.

Matías De Luca, economista de LCG, recordó que 2020 terminó con una caída de 9,9% en la actividad, en lo que fue el tercer año consecutivo de baja. “El año pasado cerraron 20.200 empresas, por lo que la capacidad productiva se ve algo disminuida. La tasa de inversión en los últimos dos años promedió el 17% del PBI, lo cual apenas alcanza para reemplazar la capacidad instalada. Si lo combinamos con un sistema tributario que cada vez grava más a los que producen (este año se llevó la alícuota efectiva del impuesto a las ganancias de sociedades hasta casi el 40%, mientras que en Chile, Brasil y Uruguay pagan el 25%, por ejemplo) e instituciones erosionadas que pierden credibilidad, difícilmente encontremos bases sólidas para un crecimiento sostenido”, indicó.

“La economía argentina hace 10 años que no crece. Hay un estancamiento en la inversión, la capacitación, el nivel de empleo… En ese contexto, y sin crédito de largo plazo, es muy difícil pensar que la economía pueda mejorar más allá de recuperar la caída que produjo la pandemia. Esas condiciones no están dadas en este momento: el riesgo país es muy alto, el acuerdo con el FMI pendiente, las reglas de juego son cambiantes, falta inversión, las pymes todavía se están recuperando de la caída y todos los sectores ligados al turismo siguen sumamente cerrados”, apuntó María Castiglioni, socia de C&T.

En ese sentido, la economista proyectó: “La economía está teniendo un efecto rebote y cerrará el año con un crecimiento de 7% en la actividad económica. Eso, en definitiva, marca que todavía no se recuperaron los niveles prepandemia. Aunque hay algún par de sectores que están creciendo relativamente bien, como la construcción y el sector automotriz”. Castiglioni indicó que eso se explica, en parte, porque la alta inflación impulsa el gasto o inversión en bienes de consumo durables, aunque resaltó que la caída en los ingresos le pone límites a esa demanda.

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