A sus 75 años Steven Spielberg sigue ganándose a generaciones

Desde «Tiburón» hasta «La lista de Schindler» y su última película «West Side Story», la leyenda de Hollywood consigue brillar en todos los géneros cinematográficos. Y todavía está dirigiendo proyectos ambiciosos.

«Mi trabajo es soñar» (I dream for a living). Esta cita de Steven Spielberg aparece junto a una gran foto suya en blanco y negro, sonriendo, en el sitio web de su productora Amblin. A juzgar por la carrera del director, productor y guionista estadounidense de cine que este sábado cumplió 75 años, parece que también está viviendo su sueño. Y en el camino ganándose a generaciones enteras de aficionados al cine.

Nacido el 18 de diciembre de 1946 en Cincinnati, Ohio, Steven Allen Spielberg se mudó varias veces mientras lo criaban. Pasó parte de su juventud en Arizona y la mayor parte de su vida laboral en la meca del cine California.

Dada su herencia judía ortodoxa, creció escuchando las historias de cómo algunos de sus familiares ​​habían perecido en el Holocausto. Víctima de acoso antisemita en la escuela, ha admitido haber tenido una relación problemática con sus raíces judías. Décadas más tarde, su catarsis llegó al dirigir la desgarradora película sobre el Holocausto La lista de Schindler, la cual le valió su primer Oscar al mejor director.

Se unió a los Boy Scouts a los 12 años y, para obtener una insignia de mérito en fotografía, utilizó la cámara de cine de 8 mm de su padre para presentar una película de nueve minutos titulada El último tiroteo (The Last Gunfight). Desde ese momento, nada iba a detener a este cineasta aficionado que señalo que Lawrence de Arabia», de 1962, es la película que lo puso en ese camino.

Ese camino comenzó cuando se convirtió en uno de los directores de televisión más jóvenes de Universal a fines de la década de 1960. Su primera película para televisión, titulada Duelo, en 1971, fue en general bien recibida por la crítica.

En 1974, Spielberg hizo su debut en el cine con The Sugarland Express, basada en la historia real de un matrimonio en una fuga desesperada por recuperar la custodia de su bebé frente a los padres adoptivos designados por las autoridades. También marcaría el comienzo de décadas de colaboración con el prolífico compositor John Williams, autor de las partituras de la mayoría de sus películas.

Evocando varias emociones

Pero sería un tiburón mecánico que a veces no funcionaba lo que le llevaría al estrellato batiendo récords de taquilla. Tiburón, de 1975, fue un gran éxito. La imagen de esa aleta dorsal cortando las aguas al son de las apenas dos notas del ominoso «tema de tiburón» de Williams alertando de un peligro inminente sigue dando escalofríos el día de hoy.

Desde entonces, el ascenso de Spielberg fue imparable. Sus películas, a menudo protagonizadas por niños o adultos de familias de clase media fracturadas o por gente común que hace cosas extraordinarias, desataban una amplia gama de emociones.

Él director avivó nuestros miedos primarios con Tiburón y La guerra de los mundos (2005), sacó nuestro niño interior a través de E.T. (1982) y Las aventuras de Tintín (2011), nos hizo considerar mundos más allá del nuestro en Encuentros cercanos del tercer tipo (1977), nos cautivó con las proezas de su famoso arqueólogo Indiana Jones en En busca del arca perdida (1981) y con los periodistas que desenterraban incómodas verdades en The Post (2017). Vimos con angustia cómo los depredadores extintos revivían y vagaban por la tierra nuevamente en Jurassic Park (1993) y los horrores de la guerra en Rescatando al soldado Ryan (1998), que le valió su segundo Oscar a mejor director.

Entrando en un nuevo reino

Estas son solo muestras de las películas que ha dirigido. La mente se aturde ante todo lo demás que ha producido o escrito, dando la impresión de que ha cubierto todos los géneros del cine.

A través de su productora Amblin Entertainment, que fundó en 1981, produjo éxitos como Gremlins, la trilogía de Volver al futuro, Quién engañó a Roger Rabbit, la serie de Hombres de negro y La conquista del honor (Flags of our Fathers). Luego, con Dreamworks SKG, que formó en 1994 con Jeffrey Katzenberg y David Geffen, se adentró en las películas de animación con Antz (1998) y la exitosa franquicia Shrek. Sin embargo, vendieron su empresa a Viacom en 2005 por 1.600 millones de dólares.

La compañía de Spielberg, Amblin Partners, firmó en junio de 2021 un acuerdo para producir varias películas al año para Netflix.

Un viaje por los géneros

En una entrevista reciente con Yahoo, le preguntaron qué género le falta por rodar. «Me hicieron esa pregunta durante los últimos 40 años de mi carrera, si no más, y siempre dije que un musical era lo único que no había hecho», respondió el director, cuya última producción es una nueva versión del musical West Side Story. Siempre quiso hacer también una película de James Bond.

«Lo que olvidé decir, que nunca he hecho, y el único género que todavía no he abordado, es el western. Así que, quién sabe, tal vez algún día me ponga las espuelas». Mientras tanto, una quinta Indiana Jones está prevista para 2023 (aunque sin él como director ni George Lucas como guionista), así como un drama parcialmente autobiográfico sobre la mayoría de edad llamado The Fabelmans.

Y los fanáticos de la saga de dinosaurios pueden estar contentos: el lanzamiento de Jurassic World: Dominion está programado para el verano de 2022.

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